El sin sentido del negocio del libro impreso. La rebelión de los pequeños.

Hace ya muchos años que vengo diciendo que el planteamiento del negocio del libro impreso no tenía ningún sentido. Se trataba de un negocio donde el producto, viniera de donde viniera valía siempre lo mismo. Es decir, daba igual quien lo imprimía, quien lo editaba, quien lo vendía, y lo que es más importante, quien lo escribía. Su precio solía oscilar entre los 20-25 euros. ¿Tiene ésto algún sentido? ¿Se imaginan ustedes que un televisor de 40 pulgadas valiera lo mismo, independientemente de quien lo hubiera fabricado o diseñado?

El negocio el libro se basaba en que con un precio más o menos unitario, la clave del éxito dependía exclusivamente de las ventas, porque el precio estaba prefijado por unos porcentajes sobre el PVP (10% para el autor, 10% gastos de impresión, 20% editor, 25% distribuidor y 35 % librería). Entonces nos encontrábamos con la paradoja de que un libro escrito por un escritor novel tenía el mismo precio que el de un premio novel de literatura. O todavía peor, tenía un precio maás elevado, porque la tirada del premio novel era mucho mayor y por lo tanto los costes de impresión mucho menores, y además contaba con una campaña de publicidad y el prestigio ganado durante años. Y en este contexto, se suponía, que un lector independiente debía comprar el libro del escritor noble, más caro y desconocido, antes del premio novel. ¡Qué disparate! Era como poner un BMW junto a un coche indio, y decirle al cliente que el BMW era más barato, pero debía arriesgarse y escoger el indio.

Como iba diciendo, el negocio no tenía sentido. Pero era aceptado por todos. Cuando lo más lógico hubiera sido que el precio no fuera prefijado. Que el libro del escritor novel fuera notablemente inferior, y que todos los actores redujeran sus porcentajes. Pero claro, eso provocaría que libros de escritores noveles pudieran tener un gran éxito de ventas. Y amenazaran a los grandes grupos editoriales. Hasta día de hoy, habían conseguido atar el mercado y que nadie se moviera. Pero entonces apareció el eBook. Un auténtico Tsunami en el mundo del libro.

¿Y cómo responden las grandes editoriales? Dicen, de acuerdo, editamos en digital, pero intentamos fijar también el precio, en torno a  unos 12-16 euros. ¡Por un libro electrónico! ¡Una auténtica locura! Como os podéis imaginar las distribuidoras y las librerías, se alían con las editoriales temerosas de los cambios, como han hecho siempre hasta ahora.

Pero, ¿qué ocurre? Pues, primero los autores (y no solo los noveles) se empiezan a revelar. Por fin son conscientes que en el reparto de los beneficios, son los que menos ganan, a pesar que la obra es suya (otro sin sentido más) y deciden bajar el precio a unos 1-1,5 euros, y prescindir de todos: de editoriales, distribuidores, librerías y hasta la maquetación. En pocas palabras dinamitan el sector, bajan el precio un 90% y aún así van a ganar más dinero que con el modelo tradicional. Algunas editoriales pequeñas (a las que empiezan a sumarse las medianas) también empiezan a ser conscientes de que con el modelo antiguo, siempre ganaban la grandes y se suman a la rebelión, editan eBook a precios bajos, unos 3 euros.

¿Y cuál es la respuesta de las grandes? Pues ninguna, todavía creen que pueden controlar el mercado. Pero poco a poco empiezan a darse cuenta de que esto va en serio, y entonces se defienden diciendo que no se puede comparar una obra de un escritor reconocido (es decir, uno de sus escritores con muchas obras a sus espaldas) con la de un escritor novel. Que lo importante es el contenido, y por lo tanto no pueden bajar un eBook de un prestigioso escritor al precio de 3 euros del nuevo. Justamente el mismo argumento que no admitían para el libro impreso, cuando prefijaban un precio igual para todos los libros, incluso menor para el escritor famoso, como hemos comentado.

El eBook va a romper los cimientos de un negocio caduco y monopolizado. Y lo va a conseguir por iniciativa de los autores, de nadie más. Las grandes editoriales se defenderán con todo lo que tengan. De hecho auguro una bajada muy considerable del libro impreso, como ya ha empezado a darse, para intentar combatir al electrónico. Además, dentro de poco, los grandes escritores se darán cuenta de que les es más rentable publicar directamente en eBook y las editoriales grandes perderán su gran apuesta, y veremos muchas sorpresas. Como que no les quede más remedio que apoyar a escritores noveles, ya que los grandes no las necesitarán para nada.

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